Monday, May 5, 2008

El nacionalismo vasco hasta hoy en día

¿Cómo se define una raza? ¿Una etnicidad? ¿Una nacionalidad? Cada cultura tiene sus distintas subculturas, cada país sus diferencias regionales. La diversidad es vital para una nación; es la cosa que permite el desarrollo de la cultura y la economía a la vez. Dado que un tipo de diversidad es la norma en cualquier país, ¿Dónde está la distinción entre ciudadanos diversos y extranjeros bajo el mismo gobierno? ¿Cuándo son parte de la diversidad necesaria de una nación, y cuándo pertenecen a otra? Estas preguntas, aunque difíciles son, forman parte de una realidad cotidiana en el País Vasco hoy en día.

Los vacos representan un caso muy distinto en la historia, lo cual causa mucha confusión hacia su derecho para gobernarse y formarse un país propio.

La historia de la gente vasca empieza en las montanas pirineos hace miles de años, y quizás muchos más. La realidad es que nadie sabe definitivamente los origines de los vascos aunque existen muchos teorías. Francesco Ribezzo, un lingüista, teorizó, después de muchos años de investigación, que la euskera se relacionaba con el griego, pero al oto lado, otros investigadores han mostrado y teorizado una relación entre la euskera y lenguas africanas (Teorías Sobre El Origen Del Euskara). En cualquier caso, lo importante es que el lenguaje procedió los idiomas románticos y europeos, lo cual demuestra que los vascos fueron los primeros habitantes de la península ibérica que todavía están allí hoy en día. Los vascos, aislados en sus montanas, tuvieron muy poco contacto con el resto del mundo hasta la edad del imperio romano. Los musulmanes nunca llegaron a Euskadi, y por muchos años, los vascos se gobernaban en una serie de reinos, mas notablemente como Vasconia y el Reino de Pamplona (Iglesias Kuntz). En el siglo doce, gracias a la expansión militaría de Castilla, los reyes vascos tuvieron que someter a Castilla, pero como lo hicieron voluntariamente, los vascos tuvieron mucha autonomía, algo que aumento más aún después de pelear fuertemente al lado de los castellanos contra los musulmanes. Los vascos se disfrutaban de su autonomía relativa hasta las últimas décadas del siglo diecinueve, cuando su apoyo a los carlistas les costó mucho de su independencia.

Como consecuencia del perdido de autonomía, se nació el nacionalismo vasco, dentro y fuera a la vez del contexto de la época de nacionalismo en Europa al fin del siglo diecinueve. Antes, los vascos estaban contentos con sus derechos ancianos para gobernarse que los proveía los reyes españoles, pero todo empezó a cambiar. Sabano Arana Goiri, un carlista vasca, usaba el Partido Nacional Vasco para cambiar para siempre la identidad vasca. Según él, los vascos fueron una raza distinta y superior moralmente aparte de los españoles, y tuvieron el derecho de gobernarse y defender su país y su religión de los españoles que les imprimían y les corrompían (Biografias y Vidas). Gracias al nuevo nacionalismo vasco, el movimiento para reafirmar la independencia y la superioridad de Euskadi siguió hasta 1936, cuando la Segunda Republica Española devolvía la autonomia al Pais Vasco. Desafortunadamente, la independencia nueva seria efímera, porque unos pocos meses después empezó la Guerra Civil Española. Preocupándose más en su independencia que el mantenimiento de su conservatismo, el País Vasco se alió con el gobierno legitimo de la republica. Temiendo la destrucción total de su tierra, los vascos rendieron a las fuerzas nacionalistas en 1937, de acuerdo con un convenio negociado por el Vaticano. Aunque Franco prometió indulgencia, las represalias fueron rápidas y severas. Cuando el ejercito franquismo gano la guerra en 1939, desparecidos fueron las libertades que acabaron de ganar hace tres años cortos. Como dijo Francisco Savater, un filosofo y escritor español muy famoso, “los vascos sufrieron más que otros españoles durante el franquismo” a causa de su apoyo por la republica (La ética Como Antídoto).

Sin duda, lo que hoy en día se piensa sobre el nacionalismo vasco empezó durante la dictadura de Francisco Franco. Después de la victoria franquista, todos rastros de culturas alternativas, incluso la vasca, fueron prohibidos, y los nacionalistas vascos que no fueron ni matados ni encarcelados tampoco huyeron del país, la mayoría a la región vasca en Francia. Durante los años cincuenta, algunas organizaciones juveniles formaron para promocionar la cultura y el nacionalismo vasco, y fue dentro de sus fallecimientos cuando nació ETA, o Euskadi Ta Askatasuna en euskera, la organización terrorista asociada de manera inextricable con el nacionalismo vasco hasta hoy mismo. La filosofía política de los etarras, y a la vez los nacionalistas vascos, cambio de conservatismo y catolicismo a liberalismo y marxismo. Distinto a su estado moderno, ETA empezó su campana contra la España franquista de una manera muy suave, con el uso de propaganda y graffiti. Aunque ya habían empezado usar la violencia, fue durante la “Cuartera Asemblia” de 1965 cuando ETA giró al terrorismo; “en esta asamblea ETA decidió meterse de lleno en la más pura violencia” (La Historia De ETA). 1973 fue un año decisivo en la historia de ETA; mataron a Luís Carero Blanco, el presidente del gobierno, así frustraron las esfuerzas de mantener la política franquista después de la muerte de Franco, y se separaron en dos grupos: ETA militar y ETA político-militar. Dos años después se murió Franco, y en la transición a la democracia, los de ETA político-militar dejaron la violencia y se metieron en el proceso político, algo que efectivamente terminó todos vestigios de moderados en la organización (La Historia De ETA). Durante la transición a democracia la violencia causada por ETA subió a niveles muy altos y éste siguió durante los primeros años de la democracia a pesar de la nueva autonomía que tenia el País Vasco. Con toda la independencia que los vascos han ganado por medios políticos después de la transición, el apoyo de ETA casi no existe; en una encuesta de vascos en 2008, menos que cinco por ciento de la población apoyó a las acciones de la organización (Ramón Ponce).

Con todo que han ganado desde la caída de la régimen franquista en 1975 ¿Es necesario el nacionalismo vasco hoy en día? ¿Todavía existe? La respuesta es que sí existe todavía, pero de una manera muy diferente que áquello antes. Con la habilidad de practicar su cultura de nuevo y de gobernarse en casi todas cosas, los vascos hoy en día no se sienten tanta urgencia, y tienen fe en el proceso político para resolver sus quejas, pero sí tienen quejas. Setenta por ciento de los vascos, una mayoría aplasante, está a favor de un referéndum de autodeterminación en los próximos años, y veinte dos por ciento de los vascos quieren ser independientes ahora mismo; a la vez, ochenta y tres por ciento de ellos denuncian la violencia de ETA, algo que muestra muy claramente el cambio de pensamiento sobre el nacionalismo vasco hoy en día (Veinte Minutos). A pesar de la confianza en el proceso político entre los vascos, todavía se quedan algunas dudas, muchas de ellas causadas por la prohibición de Batasuna, un partido político vasco, en 2003. Oficiales españoles mantienen que el partido representaba los etarras en el mundo político, mientras ellos mantienen que son un partido legítimo que representaba los intereses verdaderos de la gente vasca. En las últimas elecciones, partidos representantes de la filosofía de Batasuna registraron avances significantes en el voto, y así representan hasta hoy en día un interés potente de la gente vasca (EITB24.com).

Es imposible pronosticar el futuro del nacionalismo vasco después de la revolución entera que ha pasado en los últimos treinta años. Sin duda, la historia muestra que los vascos verdaderamente tienen una cultura y una identidad distinta a las de los españoles, pero este hecho solo no llevará independencia. Ha seguido ETA con su campaña de terror, mas recientemente con el asesinato de Isaías Carrasco, un ex-concejal del PSOE, en marzo de 2008, algo que fue condenado universalmente. Ha aumentado el deseo para independencia entre muchos vascos, cuyas esperanzas vienen de la proclamación de Kosovo como el país europeo más nuevo. Hay tanta incertidumbre que rodea el nacionalismo vasco hoy en día que nadie pueda saber lo que vaya a pasar, pero unas cosas son ciertas: los vascos confiarán en el proceso político, ETA seguirá perdiéndose el poco apoyo que le queda si siguen con la violencia, y si venga la independencia un día, vendrá más allá que este momento.


Obras Citadas

"Alta Participación Y Gran Avance De Euskal Herria Bai En Iparralde." EITB24.com

10 Mar. 2008. 29 Apr. 2008 .

"Biografia De Sabino Arana Goiri." Biografias Y Vidas. 28 Apr. 2008

.

"El 70% De Los Vascos Está a Favor De Un Referéndum Sobre La Autodeterminación."

Veinte Minutos 26 Jan. 2007. 29 Apr. 2008

.

HISTORIA DEL PAÍS VASCO. 28 Apr. 2008

. Iglesias Kuntz, Lucía.

La ética Como Antídoto. Correo De La UNESCO. 29 Apr. 2008

.

La Historia De ETA. El Boleto. 29 Apr. 2008

.

Ramón Ponce, José. "“El Apoyo a ETA No Llega Al 1 Por Ciento”." El Faro 18 Feb.

2008. 28 Apr. 2008 .

Teorías Sobre El Origen Del Euskara. 29 Apr. 2008

.

Televisión, ¿destructor del cerebro?

¿Qué se puede hacer en cuatro horas y media? ¿Jugar casi tres partidos de fútbol? ¿Limpiar toda la casa? ¿Caminar por el campo? ¿Charlar con unos amigos o unos colegas, aprendiendo mucho? Aunque hay tantas cosas muy útiles para hacer con este tiempo, el hombre estadounidense medio niega a hacer esas cosas. Prefiere hacer otra cosa; según un estudio encargado por Nielsen Media Research, el hombre medio estadounidense ve cuatro y media horas de televisión cotidianamente, más que medio del tiempo que pasa trabajando un día normal. La adoración descarada del televisor que se queda en el salón de todas las casas americanas es una de las tragedias más grandes en la historia moderna. Quizás se lo olvidase, pero la información y la tecnología fueron desarrolladas para ser salvar la humanidad, para democratizarnos. En vez de esta ambición grande, se puso esclavos a una caja, pequeña y negra.

Una de las tragedias mas profundas en la historia moderna – esta declaración es, por supuesto, una exageración, pero la frecuencia y las horas que se pasa enfrente de la tele es un problema grave para la sociedad hoy en día. Contra de lo que se piensa, este problema no tiene nada que ver con todas las leyendas urbanas que existen hoy en día. No hay ninguna comprobación que muestre que la televisión destruya el cerebro, ni ninguna que muestre que la televisión, como parte de una conjura global y siniestra, mande mensajes subliminales para que los hombres en negro, o los que sean, puedan controlar la sociedad y el mundo. No, la falsedad de estas cosas es cierta. Al contrario, el problema grave que crea la televisión es lo que no hace, o es decir, las cosas que no pasan a causa de pasar tanto tiempo viendo la tele.

En el pasado, la literatura y el mundo literario eran las cosas para que se esforzase, si fuese aristócrata o burgués. En las bibliotecas personales de hoy en día, desparecidos son los gran libros del pasado, los Great Gatsby, los Don Quijotes de la Mancha, las obras de Shakespeare, hasta la Biblia y las grandes obras filosóficas de Locke y de los griegos que forman el base de nuestra civilización; en su lugar, la estantería esta llena de Friends, de Sex and the City, y de películas, irreconocibles y numerosas. “¿Por qué debo leer el libro?” se dice. “Voy a esperar la película.” Estos libros son más que una colección de palabras, monótona y enrevesada, sino una historia colectiva de una cultura que se destruye mas aun cada vez se aprieta el botón del lector. Las películas inspiradas por los libros fallan porque son hechas para entretener, y además, porque son tan idealizadas que distorsionan el mensaje; la profanidad y humanidad se tira para una perfección visual con la cual nadie se pueda relacionar.

Más concreto y menos abstracto, en todo el mundo existen epidemias de obesidad, las cuales el mundo nunca ha visto antes. Es cierto que el televisor no fuerza a la gente comer demasiado o comer las cosas menos sanas, pero tiene un papel central en estas epidemias. Si se pasa ocho horas al día trabajando, y cuatro horas y media viendo la tele, ¿Cuándo se puede hacer lo físico para mantenerse? La respuesta – no se puede. Este intercambio, igual para el individuo que para la sociedad, no vale la pena, porque cree una abundancia de gastos y problemas para una diversión insignificante y efímera.

Sin duda, la televisión no es el diablo. La televisión no destruye cerebros, ni viola a mujeres ni come niños tampoco. No hace falta apretar el botón de vez en cuando y disfrutarse de su programa favorita. Al revés, el problema con la televisión se queda con los seres humanos. Hay que recordar, sobre todo, que el televisor solo es una maquina, sin una vida propia y a estancias de sus dueños. Solo tenemos nosotros el poder de elegir; cómo y cuándo es una elección que se tiene que hacer con cuidado y con prudencia, porque si no eligiésemos así, nos quedaríamos mecánicos como ellos.

La calle española

La gente me rodea, charlando y caminando con mucha prisa. Veo una calle muy limpia, como han pasado la madrugada limpiando, hasta veo unas cacas de perros distribuidos por las varias aceras. Los ruidos, poderosos y altos, vienen de todos lados; hay tanta actividad, tantas cosas pasando a la vez, que es demasiada. Es imposible ni ver ni entender tampoco todo que pasa. Parece que la linea de coches no tiene fin, como si fuese una escuela de peces infinita. Todos tocan sus timbres; parece una sinfonía pervertida y ruidosa. Hay un par de arrboles, la única cosa que me recuerda de la calle como parte de un mundo entero, y no un universo de concreto en sí mismo.

Monday, April 28, 2008

Unas recomendaciones....

Querido futuro estudiante:

Me llamo Paul y soy un tercer ano en la Universidad de Virginia. Pasé el semestre en Valencia esta primavera, y tengo algunas sugerencias para usted. Después de vivir aquí por tantos meses, conozco muy bien la ciudad. Le recomiendo que usted pida una casa en la calle Gran Vía, porque toda la gente sale por allí. Está un poco más lejos de la escuela que unos otros sitios, pero hay un autobús que le llevará a la escuela muy rápidamente. También le sugiero que usted tome la clase de Picasso con Enrique, la cual es muy interesante, y aunque se aprende mucho, no se trabaja tanto. Otra recomendación – vaya a un botellón. Es la mejor manera de conocer a otros españoles universitarios de su edad y a la vez es divertido y barato. ¡Lleve una botella y disfrútese! Espero que usted tenga un buen verano en Valencia y que se divierta mucho.

Le saludo cordialmente,

Paul

Monday, April 7, 2008

La librería


Hoy fui a la librería en busca de libros españoles para la primera vez. No buscaba Trampa-22 o Fiesta o El Gran Gatsby u otro libro fabuloso escrito en ingles. Hoy buscaba literatura española y buena; buscaba algo que me forzaría pensar y que podría llevar conmigo a los Estados Unidos, para disfrutarme por muchos días más.

Sin duda, el sistema de la organización de la librería era completamente distinto a todo que ya había visto en mi vida. En vez de estantes identificados con nombres de categorías muy especificas, solo vi caos total. En todos lados había un montón de libros, y muchos mezclados sin razón. Había unas señales, pero muy pocas y, peor aún, con una categoría tan general que no sirvió para nada. Literatura dijo uno. “Bueno,” pensé, “pero hay muchos tipos de literatura, de épocas diferentes y países distintos, y ¿como voy a encontrar el libro especifico que quiero?”

A pesar de la vergüenza que tuve, la vergüenza que todos hombres tienen cuando tienen que pedir ayuda, acerqué a la mujer sentada en el escritorio y la pide ayuda. “Bueno,” dije en voz alta, temblando y sintiéndome castrado, “¿Ayudarías a un pobre americano confundido?”

“Si, claro, por eso estoy aquí,” ella me dijo. “¿Qué está usted buscando? ¿Sabes los nombres de los autores o los libros?”

Le dije los nombres: García Lorca, Machado, Unamuno, Quevedo, Bécquer, Bazán, y Prados. Nombres tan famosos, tan conocidos que seguramente tuvieron que tener sus obras en la tienda. Pero la mujer estaba buscando, y buscó por diez minutos. Dudaba de que ellos tuviesen el libro en la tienda. Esperé más, y después de unos minutos mas, me puse nervioso, pero de repente, la mujer volvió, trayéndome todos los libros que pide. Tuve mis libros; ¡tuve mi tesoro!

Dos horas en “el hoyo”


Era un día como todos los otros. Me levanté demasiado temprano, fui a la escuela, y pasé muchas horas en clase. Muy cansado, regresé a casa, y después de descansar un poco, pensaba en ir de compras. Salí de casa, y entré en el pasillo de nuestro edificio.

Caminé hacia el otro lado del vestíbulo y apreté el botón para bajar a la calle. La luz del botón se encendió, y treinta segundos después, llegó el ascensor. Entré, apreté otro botón para la planta baja, y el ascensor empezó a bajar. De repente, se cayó un poco el ascensor, oí el timbre, y abrieron las puertas. Pero no estaba en la planta baja como esperaba; estaba entre dos pisos. Podía ver el suelo de un piso, pero debajo solo había pared. Me puse muy nervioso. Apreté el botón unas veces, pero el ascensor ni subió ni bajó tampoco.

“¿Qué debo hacer?” pensé. Empecé a golpear la puerta arriba del piso, con la esperanza de que alguien me oyese y me ayudase. Pasé cinco minutos golpeándola, pero nadie me oyó, o por lo menos, nadie vino. Con mucha vergüenza, saqué el del bolsillo y llamé a mis padres.

“¿Estás seguro de que no puedas salir?” pregunto mi madre. Me sentí más vergüenza. “Bueno, te vamos a buscar,” dijo ella.

Me buscaron por unos minutos, y por fin me encontraron. Estaba entre el primer piso y la planta baja. Probamos todos los trucos del ascensor, pero todavía no podía salir. “Pablo, tienes que esperar,” me dijeron. “Vamos a llamar a la empresa del ascensor. Ten paciencia.”

“Que mala suerte,” quejé. “Por lo menos podría quedarme aquí con algo para comer, con el iPod, o con una chica guapa.” Pero estaba allí solo. El ascensor era como una cárcel horrible e imposible de huir. Como solo una poquita de luz entraba en la ventana, me deprimió mas, porque fue como una broma cruel de dios, dejarme esperando a una libertad que no podía tener. Me parecía que cada minuto las paredes del cuarto me estaban acercando, poco a poco. Empecé a sentir la claustrofobia, y tenia que escapar. Me volvería loco. No podía hacerlo más.

Intentaba hacer cosas para pasar el tiempo y no pensare en el presente. Canté “Noventa y nueve botellas de cerveza” una vez. Dos veces. No vino nadie para abrir la puerta y arreglar el ascensor. De repente, empecé a oler algo increíble. Olía a bizcochos moldeados en forma de taza, los cuales comía por los cumpleaños de mi niñez. En este momento, me sentía tanta hambre como si hubiese un hueco inmenso en el estomago. “Ahora entiendo como se sienten los perros – siempre oliendo lo bueno pero sin la oportunidad de comerla,” contemplé. Pasé muchos minutos así con esta tortura, como yo fuese perro. Me senté y bajé la cabeza, intentando dormir o meditar. Precisamente al punto de dormir, oí una voz.

“¿Estas bien?” Oí la voz. Un hombre simpático me hablaba desde el piso arriba. “No te preocupes hombre. Vamos a sacarte de allí ahora mismo.”

La puerta se abrió, y veía muchísima luz. Los ojos acostumbraron a la nueva brillantez, y vi una escena maravillosa. La puerta estaba abierta y por fin estaba libre de mi celda de castigo. El hombre me extendió una mano, y con su ayuda, empecé a trepar. Subió un pie. Subió el otro. Estaba afuera, y después de dos horas, ¡estaba libre!

Ven amgio, ven


Querido amigo mío,

¡Tienes que venir a visitarme! Disfrutaras mucho si vengas. La ciudad es muy bonita y la gente muy amable. Es importante que visites la Ciudad de Artes y Ciencias, que es un lugar muy moderno. El acuario es muy popular, aunque no creo que sea tan impresionante para lo que hay que pagar. Si vengas, nos divertiremos muchísimo. La playa es muy bonita y limpia, y si haya muchas chicas te vas a flipar, porque aquí son muy guapas. Las discotecas también son buenísimas. Es una lastima que yo no pueda quedarme aquí para el verano para que puedas visitar durante ello, pero todavía saldremos cuando te vea. Puedes encontrar un billete muy barato en Internet. Si tuviera dinero te compraría un billete, pero ahora tengo muy poco. Espero que me llames para contarme las buenas noticias.

Un abrazo fuerte,

Paul

Tuesday, March 11, 2008

La peluquería

Hoy fui a la peluquería al lado de mi casa para la primera vez. Es una peluquería bastante grande, con veinte sillas y diez mujeres que trabajan a la vez. Afuera tiene paredes negras con frases como bonito y sexy, algo que me parece un poco extraño. Adentro, hay muchísima luz y todo es blanco, con la excepción de las sillas, que son negras.

Cuando vine, tenía que esperar para veinte minutos. Me sentaba al lado de dos españoles, y uno de ellos obviamente no se había duchado para un par de días por lo menos. Tenían muchas revistas, y como tenia que esperar tanto, empecé a leer una. Esta revista era la revista mas extraña que hubiera visto en mi vida. Pareció una mezcla entre una de música, una de porno, y una como Nacional Enquirer. Adentro había artículos sobre la música popular, y también había artículos sobre monstruos y las chicas que los querían, y las chicas estaban desnudas en las fotos. ¡Que raro!

Por fin llegó el momento – ellos podían empezar conmigo. Me pusieron en una silla y me lavaron el pelo. Después, fui a otra silla y la chica me preguntaba muchas cosas. Fue muy difícil, porque no podía entenderla bien, y no quería salir de la peluquería con pelo muy feo o muy raro. Le dije que quería las tijeras, que quería el mismo estilo, y que quería que me cortara entre una pulgada y una pulgada y media.

Ella empezó. Me sentía muy nervioso – tan nervioso de que no podía verla, y por eso cerré mis ojos. “Esta idea era muy mala,” pensé. Podía sentir el sentido del pelo que se cayó encima de mis brazos y al suelo. Oí el snip-snap de las tijeras.

“¿Como te parece?” ella me pregunto. Me abrí los ojos muy lentamente y con la expectación de lo más horrible. Pero cuando me los abrí, era obvio que ella hizo un buen trabajo. Después de lavarme el pelo otra vez, todo se acabó. Me fui, pensando en que regresaría un día.

El video


Los dos amantes se sentaban en el parque, charleando sobre lo que habían hecho el día pasado y lo que querían hacer este día. Los dos parecían muy amantes, y hablaban de una manera muy romántica. La novia quería hacer algo muy romántico este día, pero de repente se dio cuenta de que tenia que ir a trabajar a las dos.

“Nos vemos mas tarde cariño,” dijo la novia, y se fue.

El novio se esperaba para unos treinta segundos, y vino otra chica. “Hola cariño” dijo ella. Ellos empezaron a acercarse, y como con la otra novia, ellos se empezaron a decir cosas románticas, y después el novio preguntó a la novia que hizo ayer.

De repente, alguien gritó “¡¿Que es esto?!”

La primera novia acerco a la pareja, con una cara de mucha preocupación. Empezó a ponerse muy furiosa. El novio dijo a la primera que no conocía a la segunda, pero ya fue demasiado tarde.

“¡Es mi novio!” dijo la primera.

“No soy Bridgette, ¡es mi novio!” dijo la segunda.

La explicación que ofreció el novio a ellas no fue suficiente. Ella dijo que la primera era su bombón, y la segunda se puso furiosa también, porque ella pensaba que era su bombón.

Un minuto después, las dos chicas supieron lo que pasaba. El novio quería tener las dos como cariños, y quizás él tenía más en ese momento. Las dos decidieron la misma cosa: no querían quedarse con él más.

“No me importa,” dijo una. “Todavía tengo mi novio en los Estados Unidos.”

“Tampoco,” dijo la otra. “Tengo tres otros aquí en España.”

“Adiós,” dijeron las dos, y empezaron a caminar lejos de su tramposo ex-novio.

Monday, March 10, 2008

Nuestro cuarto


Es largo pero muy estrecho. Hay demasiados muebles para un cuarto tan pequeño: dos camas, dos armarios, dos estantes, un escritorio, una silla, una mesilla, y una cesta. Siempre está muy limpio o un desastre; no existe un punto medio. Las paredes son blancas, y con la excepción de un calendario, no tienen nada.

Debajo de las camas es una escena muy ridícula. Sólo hay un enchufe de pared por cada una, pero los dos tienen tomas múltiples con tres o cuarto cosas enchufadas. Tras el enchufe hay zapatos y monedas esparcidos por todas partes. También allí quedan las mochilas, y a veces se puede encontrar un gatito blanco encima de una. Casi siempre hay una camiseta o unos calcetines u otro tipo de ropa debajo de la cama y cerca de la pared.

Todas las baldas están cubiertas con cosas nuestras. Las baldas más arriba tienen libros de cualquier tipo: libros para clases, dossieres de clase, novelas, y diccionarios. Abajo hay una mezcla interesante; en el lado mío hay muchos suplementos deportivos y en el otro lado hay muchos medicamentos para la fibra mialgia. Al lado derecho hay una colección de electrónicos: cargadores de iPod, micrófonos, auriculares, y dos web cameras. Mas abajo aún hay dos ceniceros con monedas, y muchos mapas y folios de Valencia y muchas otras ciudades en Europa.

Dentro de los armarios están las situaciones más interesantes. Con tanta ropa colgante para dos espacios tan pequeños, toda la ropa está muy estirada. Se pueden ver colores encima de colores, enfrente de colores. De una manera, parece como un cuadro impresionista. Todos los rincones pequeños están ocupados por cosas encima de otras.

La playa


Paul Kiehl

Narración

El sol brillaba raídamente y el agua centelleaba como un fuego artificial. La arena, quemando los pies, era muy blanca y muy suave. Las olas bajaban y subían suavemente. Todo olía a sal, y la canción del mar resonaba en las orejas. Los pájaros rodeaban la playa como si hubiera migas de pan en todas partes.

Al llegar, los tres chicos dejaron sus cosas en la arena, y empezaron a correr rápidamente hacia el agua. Veinte metros después, sus pies entraron en el agua y, de repente, se pararon. “¡Que frió!” dijo uno, moviendo furiosamente las piernas para que no congelaran los pies. Sin palabras, los tres decidieron salir del agua, y regresaron a sus cosas en la arena.

“Estamos en la playa,” dijo otro. “Sin duda, el agua esta muy fría, pero tenemos que entrar una vez, por lo menos. Podríamos estar en los EE UU donde hay mucha nieve. Debemos aprovecharnos de esta oportunidad.”

“No sé,” dijo el chico mas silencioso. “Tengo ganas de entrar, pero hombre, quiero hijos algún día.

Los dos se reían del humor crudo y adolescente cuando, de repente, uno de ellos tuve una idea. “Vamos todos a la vez. Saltaremos y nos zambulliremos en el agua. Al mojarnos completamente, correremos hacia la playa para secarnos y calentarnos un poco. ¿De acuerdo? “

En este momento, todos estuvieron de acuerdo. Uno de ellos empezó a gritar en voz alta. “Uno,” el gritó. El chico más alto hizo una mueca de dolor, pensando en la fría que la esperaba. “Dos,” los tres chicos se prepararon a entrar en el agua. “Tres” él gritó, y los tres corrieron al agua con todas sus esfuerzas. Saltaron, entraron en el agua, y tan rápido como la entrada, se fueron y corrieron a la playa.

“Tan fría pero fue supermegahiperguay!” dijo uno.

“De acuerdo,” pensaron los otros.

Descripción


No había mucha luz, y mis gafas estaban completamente nebúladas. Olía como si estuviera lleno de cloro, y tenia el mismo sabor en la boca. Era imposible oír al entrenador, porque las paredes de la piscina comían todas sus palabras. El agua estaba tan caliente, o por lo menos demasiado caliente para nadar tanto. Me dolían mucho los hombros, y estaba tan fatigado como si acabara de correr en maratón. Por fin, llegué a la pared, y me la agarré para toda mi vida.

Fue como un gran alivio, pero esta calma que me sentía no duraría. De repente, oí esas tres palabras horribles: “¡Cuarenta anchas mas!” Empecé a sentirme mareado. Vi la cara del entrenador y no había duda de que íbamos a hacer cuarenta más. Me dio una vuelta con la cabeza y con las caras de angustia que vi, seguramente mis compañeros tenían el mismo pensamiento.

Empezamos a nadar otra vez. Yo, como el cuartero de la línea, vi los otros que habían empezado. Otra vez los sonidos de manos y brazos, que choqueaban contra el agua, resonaban en la piscina, que empezó a comer las palabras otra vez. Empecé mi primera ancha, y de repente tenía ganas de vomitarme. El sabor de tortilla de patata rancia mezclaba con la acidez de estomago que me quemaba la garganta. Repetía “el dolor es la debilidad cuando sale del cuerpo” y “los ganadores hacen lo que los perdedores no quieren hacer” una y otra vez. Las frases me dieron una esfuerza ardiente, y ignoré el dolor punzante que me sentí en todo el cuerpo. “Quedan veinte cinco…veinte…quince…diez” yo pensé. Por fin llegué a la pared; habíamos terminado. Saliendo millones de endorfinas, una ola de placer y tranquilidad radió por mi cuerpo.

Descripción horrorosa


No había mucha luz, y mis gafas estaban completamente nebúladas. Olía como si estuviera lleno de cloro, y tenía el mismo sabor en la boca. Pensé que iba a desmayarme. Era imposible oír al entrenador, porque las paredes de la piscina comían todas sus palabras. Los únicos sonidos eran los gritos de mis compañeros. El agua estaba tan caliente, o por lo menos demasiado caliente para nadar tanto, y me dio ganas de vomitar. Me dolían mucho los hombros, y estaba tan fatigada como si acabara de correr un maratón. Por fin, llegué a la pared, y me la agarré para toda mi vida.

Fue como un gran alivio, pero esta calma que sentía no duraría; era una esperanza falsa. De repente, oí esas tres palabras horribles: “¡Cuarenta anchas mas!” Me dio mucho miedo, y empecé a sentirme mas mareado. Vi la cara furiosa del entrenador y no había duda de que íbamos a hacer cuarenta más. Me dio una vuelta con la cabeza y con las caras de angustia que vi, seguramente mis compañeros tenían el mismo pensamiento. “Condenados todos,” pensé.

Empecemos a nadar otra vez. Yo, como el cuartero de la línea, vi los otros que habían empezado. Otra vez los sonidos de manos y brazos, que choqueaban contra el agua, resonaban en la piscina, y empezó a comer las palabras otra vez. Oí otra cosa; mucha gente se vomitó. Empecé mi primera ancha y el sabor de tortilla de patata rancia mezclaba con la acidez de estomago que me quemaba la garganta. Repetía “el dolor es la debilidad cuando sale del cuerpo” y “los ganadores hacen lo que los perdedores no quieren hacer” una y otra vez. Las frases me dieron una esfuerza ardiente, y ignoré el dolor punzante que me sintió en todo el cuerpo. “Quedan veinte cinco…veinte…quince…diez” yo pensé. Por fin llegue a la pared; habíamos terminado. Después de una lucha grande, salí de la piscina, y me caí, completamente agotado.

En busca de la integridad


El 13 de diciembre de 2007 fue un día que escandalizó al mundo del béisbol para siempre. Con cuatrocientas nueve páginas, el Senador George Mitchell reveló su informe, que mostraba un deporte plagado por el uso de los esteroides anabólicos. Además, el informe incluyo una lista de los nombres de los consumadores, que incluía Roger Clemens, Eric Gagné, y Kevin Brown, ganadores del premio de Cy Young durante sus carreras, y Barry Bonds, Miguel Tejada, y Jason Giambi, quienes habían ganado el premio de mejor jugador de la liga. En total, el informe proporcionó los nombres de ochenta y nuevo jugadores. Después de tanto escándalo, ¿cómo podría el béisbol recuperar su prestigio anterior?

Según Mitchell, la primera cosa que las Grandas Ligas tenían que hacer era revisar su póliza con respecto a las drogas deportistas. Distinto a los otros deportes, la póliza de béisbol sobre las drogas no incluía provisiones (que intentaban mantenerse) fieles a los estándares olímpicos, que mandaban que los oficiales sacaran y guardaran las muestras de sangre y orina. Sin esa provisión, dijo Mitchell, los jugadores tramposos podían seguir con el uso de esas sustancias ilegales sin miedo de repercusiones. La habilidad de sacar y guardar muestras de fluidos del cuerpo era esencial para una póliza sencilla, dijo, porque aunque no teníamos exámenes para todas las drogas que ellos usaban, habrá exámenes efectivos en el futuro. Con muestras guardadas, podrían saber después del hecho quiénes son los tramposos, y además castigarlos y borrar sus estadísticas manchadas.

Adicionalmente, otra propuesta importante del informe Mitchell fue un programa educativo nuevo para todos los jugadores, pero especialmente para los de Latinoamérica. Mitchell notó que la mayoría de los jugadores del informe que fue culpable del uso de estas drogas era del origen latinoamericano. Mitchell propuso que los jugadores latinos, como vinieron de países con educación inferior y que pasaron más tiempo jugando que estudiando, no entendían bien las consecuencias del uso de estas drogas, y además, ven el uso de esas drogas como la única manera de escaparse de la pobreza de sus países. También dijo Mitchell que era más probable que las sustancias de la nutrición deportiva latinas estuvieran contaminadas por cosas prohibidas, algo de que muchos jugadores latinoamericanos fueron ignorantes.

Como apuntó Mitchell en su informe, no hay solución milagrosa para curar todos los enfermos del béisbol. Pero si el sindicato de jugadores y los dueños de los equipos seguirían las recomendaciones, el deporte podría empezar a rescatar su integridad antigua. Aunque no se puede olvidar esta época de vergüenza en el deporte, tampoco se puede concentrarse solamente en la época. Lo que paso ha pasado; es decir, nadie puede volver al pasado para cambiar los delitos de los jugadores durante la época de esteroides anabólicos. Nunca habrá una lista definitiva de los tramposos y de los limpios, y por eso no se debe dudar de los buenos hechos de algunos jugadores, quienes no son ciertamente tramposos. Al revés, Mitchell recomendó que las Grandas Ligas olvidaran la época de esteroides y la caza de brujas a ellos que los usaran, y en vez de eso, debieron implementar un programa nuevo contra el dopaje y enfocar más en educación para los jugadores, latinos y lo demás. El béisbol sobrevivió los escándalos de las apuestas de Pete Rose, de los Calcetines Negros y de la cocaína; sobrevivirá los esteroides también.

Tuesday, February 19, 2008

La llegada, numero 1


Se bajó del avión y entró en el aeropuerto. Treinta minutos y un taxi después, llego en casa. Subió al piso siete con sus maletas, que eran pesadísimas. Por fin, después de catorce horas de viaje, el estaba en Valencia. Les conoció al señor y a la señora, y también al gato y al perro. Unas conversaciones cortitas y vio su cuarto para la primera vez. Y cinco minutos después, se cayó durmiendo.

Cuando se despertó, el gato lo estaba mirando y ronroneando. Se levanto, y le conoció a su compañero del cuarto Ryan. Los dos americanos hablaron por unos minutos, y cuando hablaban, de repente oyeron “Chicos… A cenar!” Los dos fueron al comedor con mucha prisa. Estaban muy felices, porque acabaron de ver su cena que era un bistec, una ensalada, y unas patatas. Esta noche no había conversación…solo el acto de masticar. Después de la cena los dos chicos, muy cansados por el viaje, se durmieron como bebes.

Se levantaron a las nueve, y los dos ducharon. Pero era una ducha distinta. No había cortinas, y el agua caliente y el agua frío no mezclaron. Además, no podían ducharse pro más que cinco minutos, aunque los dos chicos les gustaban muchas las duchas largas. Los dos fueron al comedor para el desayuno, y se sorprendieron mucho. No había ni huevos ni avena ni tocino tampoco, como el desayuno que comían cada día en los estados unidos. Pero había pan y frutas, y comían un desayuno español. Se cepillaron los dientes y se pusieron sus zapatos. Salieron con el señor, quien guardaba el gato en una mochila para llevarlo al veterinario. Caminaron por treinta minutos, y miraron todos los lugares de Valencia. Pasaron cerca del estadio de fútbol, y por fin estaban en la universidad. Se empezó una sesión de orientación, y también su aventura valenciana.

Monday, February 18, 2008

Arkaitz


Se llama Arkaitz. Tiene veinte y dos años, y es bombero. Vive en Portugalete, en el País Vasco. Para un vasco, es muy alto. Tiene ojos claros, mas como un alemán o ingles que como un vasco. Se lleva ropa muy simple y muy oscura. Tiene una expresión muy ambigua en la cara; no muestra ni felicidad ni la tristeza tampoco. Su chaqueta no parece muy española, sino como un ‘fleece’ americana de marca “North Face” o algo parecida. Cuando veo la cara, me siento muy feliz. Pasábamos mucho tiempo junto en San Luís y en Bilbao también. Nos reíamos muchísimo, y visitábamos a todos los lugares turísticos en las dos ciudades. Pasábamos horas y horas hablando sobre la vida, las mujeres, la política, y la filosofía. Y aunque era ilegal, le enseño a conducir para la primera vez (pero no lo diremos a mis padres.) Cuando veo los ojos, pienso de una claridad, de una determinación que me falta en la vida. Cuando veo a los brazos, veo un hombre fuerte, fuerte por tantas horas de practicar y entrenar. Cuando veo a mi amigo, lo echo de menos mucho. Tengo ganas de visitarlo otra vez; si tengo la oportunidad, seguro que lo voy a visitar otra vez.

Sobre el bar


La luz brillaba y mis compañeros me rodeaban. El designo era muy simple: unas mesitas, un bar, y una maquina de cigarrillos. Olía del humo y de cigarrillos. El hombre, con gafas muy modernas y una camisa muy blanca, trabajó muy duro y preparó los cafés con leche muy rápidamente. Olían muy dulces y sabrosos. Las tortillas en el bar me parecían muy ricas, pero no Mateo me dejaba comer. Podía aun oler a las sabrosas cebollas y a patatas. El bar me parecía muy español, y además muy valenciano, con solo las marcas de cerveza valencianas, como Cruzcampo y Estrella Damm, y la naranjas también. Si Mateo me permitiera, tomaría una cerveza. ¡Qué lastima! El bar servia muy bien para esconder su tamaño, y todas las botellas extras de licor. Con la excepción de cigarrillos tirados, el suelo estaba muy limpio.

La llegada #2


Se bajó del avión y entró en el aeropuerto. Treinta minutos y un taxi después, llegó en casa. Subió al séptimo piso con sus maletas, que estaban pesadísimas, como cajas de arana. Por fin, después de catorce horas de viaje, él estaba en Valencia. Les conoció al señor y a la señora, y también al gato y al perro. Los padres le parecían muy simpáticos, y el perro le parecía muy energético. Unas conversaciones cortitas y vio su cuarto por la primera vez. Y cinco minutos después, se cayó dormido.

Cuando se despertó, el gato lo estaba mirando y ronroneando. Se levantó, y le conoció a su compañero del cuarto Ryan. Los dos americanos hablaron por unos minutos, y cuando hablaban, de repente oyeron la voz de la señora. “Chicos… ¡A cenar!” Los dos fueron al comedor con mucha prisa. Estaban muy felices porque acababan de ver su cena: era un bistec, una ensalada, y unas patatas. Esta noche no había conversación…sólo el acto de masticar. Después de la cena los dos chicos, muy cansados por el viaje, se durmieron como bebés.

Se levantaron a las nueve, y los dos se ducharon. Pero fue una ducha distinta. No había cortinas, y el agua caliente y el agua frió no se mezclaron. El agua caliente se quemó, y el agua frió fue como hielo. Además, no podían ducharse por más de cinco minutos, aunque a los dos chicos les gustaban mucho las duchas largas. Veinte minutos después, los dos fueron al comedor para el desayuno, y se sorprendieron mucho. No había ni huevos ni avena ni tocino tampoco como el desayuno que comían cada día en los estados unidos. Pero había pan y frutas, y comieron un desayuno español.

Como el desayuno se acabó, se cepillaron los dientes y se pusieron los zapatos. Salieron con el señor, quien guardaba el gato en una mochila para llevarlo al veterinario. El gato lloró, porque sabía adonde iba. Caminaron por treinta minutos, y miraron todos los lugares de Valencia. Pasaron cerca del estadio de fútbol, y por fin estaban en la universidad. Se empezó una sesión de orientación, y también su aventura valenciana.

En busca de la integridad


El 13 de diciembre de 2007 fue un día que escandalizó al mundo del béisbol para siempre. Con cuatrocientas nueve páginas, el Senador George Mitchell reveló su informe, que mostraba un deporte plagado por el uso de los esteroides anabólicos. Además, el informe incluyo una lista de los nombres de los consumadores, que incluía Roger Clemens, Eric Gagné, y Kevin Brown, ganadores del premio de Cy Young durante sus carreras, y Barry Bonds, Miguel Tejada, y Jason Giambi, quienes habían ganado el premio de mejor jugador de la liga. En total, el informe tuvo los nombres de ochenta y nuevo jugadores. Después de tanto escándalo, ¿cómo podría el béisbol recuperar su prestigio anterior?

Según Mitchell, la primera cosa que las Grandas Ligas tenían que hacer era revisar su póliza con respecto a las drogas deportistas. Distinto a los otros deportes, la póliza de béisbol sobre las drogas no incluía provisiones (que intentan mantenerse) fieles a los estándares olímpicos, que mandaban una provisión para sacar y guardar las muestras de sangre y orina. Sin esa provisión, dijo Mitchell, los jugadores tramposos podían seguir con el uso de esas sustancias ilegales sin miedo de repercusiones. La habilidad de sacar y guardar muestras de fluidos del cuerpo era esencial para una póliza sencilla, dijo, porque aunque no teníamos exámenes para todas las drogas que ellos usaban, habrá exámenes efectivos en el futuro. Con muestras guardadas, podrían saber después del hecho quiénes son los tramposos, y además los castigarían y borrarían sus estadísticas manchadas.

Otra propuesta importante del informe Mitchell fue un programa educativo nuevo para todos los jugadores, pero especialmente para los de Latinoamérica. Mitchell notó que la mayoría de los jugadores del informe que fue culpable del uso de estas drogas era del origen latinoamericano. Mitchell propuso que los jugadores latinos, como vinieron de países con educación inferior y que pasaron más tiempo jugando que estudiando, no entendían bien las consecuencias del uso de estas drogas, y además, ven el uso de esas drogas como la única manera de escaparse de la pobreza de sus países. También dijo Mitchell que era más probable que las sustancias de la nutrición deportiva latinas estuvieran contaminadas por cosas prohibidas, algo de que muchos jugadores latinoamericanos fueron ignorantes.

Como apuntó el senador Mitchell en su informe, no hay solución milagrosa para curar todos los enfermos del béisbol. Pero si el sindicato de jugadores y los dueños de los equipos seguirían las recomendaciones, el deporte podría empezar a rescatar su integridad antigua. Aunque no se puede olvidar esta época de vergüenza en el deporte, tampoco se puede concentrarse solamente en la época. Lo que paso ha pasado; es decir, nadie puede volver al pasado para cambiar los delitos de los jugadores durante la época de esteroides anabólicos. Nunca habrá una lista definitiva de los tramposos y de los limpios, y por eso no se debe dudar de los buenos hechos de algunos jugadores, quienes no son ciertamente tramposos. Además, no se debería juzgar a todos los jugadores que Mitchell identificó en su informe, porque ciertamente faltaron muchos nombres en su lista que quedarían secretos para siempre. Lo importante es aprender de las lecciones de esta época oscura y aplicarlas con los ojos hacia al futuro. El béisbol sobrevivió los escándalos de apuestas y la cocaína; sobrevivirá los esteroides también.

¡Feliz cumpleaños a mí!


Ayer me cumplí veinte y uno. Pase un día muy interesante. Sin dudo, era un cumpleaños muy distinto a causa de estar en España.

Me divertí bastante por mi cumpleaños. Me gustó mucho todos los mensajes de Facebook que me esperaron un cumpleaños feliz. Tuve la oportunidad de hablar con mis padres y unos amigos míos por Skype. Mis abuelos me mandaron cartas que vinieron en casa, y además, mis padres incluyeron regalos en mis maletas antes de irme. Me regalaron dinero, algo que no es lo mas divertido pero seguramente es lo mas útil. Por la noche fuimos a un restaurante chino que era buenísima. Antes de cenar, mis padres me reglaron una suéter, que me gusto mucho y era muy genial. Pedimos diez platos y una botella de vino para los cuatro. Después de la cena, nos llevaron unos helados, uno de ellos con vela, y me cantaron. Cuando habíamos comido todo, nos fuimos, y empecé a caminar a un bar. La borrachearía obligatorio por cada cumpleaños de veinte uno siguió.

Pero no podía negar que mi cumpleaños ayer fue un espejismo. Obviamente, como los españoles se pueden beber a los dieciocho, la celebración fue un poco mudada.

También me echaron de menos mis padres, mis hermanos, abuelos, y mayores amigos. Ir de fiestas en un día tan especial no era lo mismo con los mayores amigos, quienes nos conocemos por casi toda la vida. Mi celebración solo consistió de seis personas. Como fue lunes, la gente tenía deberes, y lo entiendo bien, pero me sintió desilusionado con todos que no vinieron. Aunque yo ciertamente agradezco las esfuerzas de mis amigos que celebraron conmigo por lo noche, no era igual. Me pareció que ellos querían mas divertirse en fiestas que celebrar conmigo. No soy una persona que siempre quiere el foco de la atención, pero este me molestia mas porque pasé la mitad de la noche solo cuando ellos hablaron con otros.

Sobre todo, no estoy enojado. Si fuera mentiroso, diría que era el mejor cumpleaños, pero no era ni soy mentiroso tampoco. Tampoco estoy triste. Tenemos que recordar que aunque todos quieren ser la estrella de su propia realidad, no somos. El cuatro de febrero es mi cumpleaños, pero también es un día, igual que los otros trescientos sesenta y cuatro del año.